Sonidos, colores, olores y sabores

 

Cuando miro mi infancia pienso que fue una época irrepetible y cuan de cierto que hay que solo se vive una vez. La infancia marca quizás porque de niño nuestra mente está en blanco y las primeras impresiones en ella son mas imprimen carácter.

Como primeras impresiones fue la música que escuché de niño. Cuando yo nací mi padre escuchaba el carrusel deportivo así que muy probablemente el primer sonido que oí fue ‘gooooool!. Luego en lo musical oía a mi madre cantar canción española ( me decía que ya las cantaba mi abuela) como la hija de don Juan Alba, que a mi siempre me impresionó en eso de meterse a monja por un desengaño amoroso. Hoy día lo mismo se alegra y oposita a fiscal. Tambien oía a una tía mía tocar el piano el pasodoble "pisa morena" que contaba la historia de amor de un torero que luego muere en la plaza.

 Y luego el flamenco. A mi pueblo de vez en cuando venían los llamados “Cantaores” al cine. A mi nunca me llevaron pero venían gente como Juanito Valderrama y Dolores abril, Emilio el Moro, Enrique Montoya, Perlita de Huelva, el Príncipe Gitano, etc. Escuchar flamenco siempre fue una constante en aquella época y aún me gusta.

 

Los sabores primeros también los llevas dentro toda la vida. Comer hijos al amanecer en la higuera, higos chumbos frescos de desayuno, palmitos de la sierra, maíz asado, a pan recién hecho. O toda una serie de recetas culinarias: perdiz en escabeche, tórtola en salsa, zorzales asados, gachas, torrijas, pestiños,…

 

Y los olores…a yerba recién cortada, a pino, a jazmín y a dama de noche, olor a aceite de oliva, a chorizos curándose, a lápiz y borrador en el cole, a la colonia que me echaba mi madre en el pañuelo, a cera de Semana Santa, incienso en el Corpus, a romero, a tomillo, lavanda, olor a tierra húmeda tras la tormenta.

 

Colores,…, el del trigo verde en primavera salpicado de amapolas, el amarillo de los rastrojos en verano, negro de la tierra en otoño preparada para ser sembrada, el rojo de los claveles, morado de los lirios en la sierra en invierno. El rojo intenso de las libélulas, azul de los abejarucos, negro de los tordos,…

 

Cuando vuelvo a mi pueblo ya casi todo ha cambiado. El campo está todo mecanizado, solo hay una almazara y ya no hace aceite por el método tradicional, las calles están llenas de coches, se cultivan plantas diferentes, la música es hip hop y huele mas a tubo de escape que a otra cosa. Ya no van burros a beber a la fuente porque no hay burros. Y las vacas no pasan por el pueblo. Tampoco te llevan el pan en los serones de un mulo.

 

No es que se viva ahora peor, no se vive mejor, pero han desaparecido muchas cosas entrañables que ya nunca volverán.

 

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6 respuestas a Sonidos, colores, olores y sabores

  1. Chus dijo:

     Es curioso, pero antes o después parece que todos escribimos algo parecido… Mi pueblo cambió a partir del día que tuvo una señal de tráfico, ese es el punto culmen para la inflexión. Aunque mis libélulas eran azules.

  2. Unknown dijo:

    Todo cambia….
    El tiempo corre y nosotros con él.
    Mi padre (el que me hizo)..me cantaba aquello de…: 
     
    "Muñequita linda de cabellos de oro..
    de dientes de plata..
    labios de rubí……….."
     
    Todo desaparece.
    Y todo nace..resurge..
    Los olores,sabores,colores…..
    nacen ..como nace la melancolia en tí
    beso
    Leni

  3. maría dijo:

     Buf, no sé si sabes que cuando a un@  da por recordar la infancia es señal de que le quedan dos primaveras escasas o …de que está mu agobiado (lo primero es broma, lo segundo no).
    Pero te llevo leídas las tres últimas, o cuatro… y van de que agustito estaba yo cuando era niño… eso es significativo de que algo te pasa, pero bueno, no voy a urgar más en ello.
    Si te diré que el lugar donde hemos nacido no es el ombligo del mundo, pero las raíces pesan, más de lo que nos imaginamos. Yo, viví casi 12 años en Castilla, y…aunque fuí allí muy feliz, por muchos motivos, siempre sentía, necesitava volver a mi Murcia, a oler el azahar en las noches de semana santa. No me importaba venir mas tarde en verano, menos días, pero…el olor del naranjo en las noches de semana santa… eran mi energía, mi motor, lo que me hacía extrañar tanto mi tierra… uf!  que fácil es ponerse pastelosa… buenas noches!!
    _________
     

  4. maría dijo:

    Ah!, dos cositas más, una que he puesto necesitaba con "V", y me duele la vista de leerlo así, fué un lapsus digital (jejeje), -una que es mu suya pa la ortografía-, y otra que eso de los olores, sabores…. además de las raíces, tiene que ver con el sistema límbico ¿te suena eso de algo?.
    Chao!

  5. ANTONIA dijo:

    La esencia más hermosa de nosotros proviene de nuestra niñez, si esta ha sido bonita, como todo lo contrario si esta no lo ha sido. Como a ti, me gustaba coger brevas e higos siempre subiéndome a la higuera más alta, el suplicio de mi madre,  mi piel llevaba muy mal esa inclinación y mi madre siempre vivía asustada pensado que un día le avisarían diciendo que me había roto la cabeza o una pierna etc.,    Un Beso Antoñi

  6. Unknown dijo:

    Supongo que yo..para no variar…..soy diferente…….
    de mi niñéz tengo pocos recuerdos..Quizás por que lo decidí así hace mucho tiempo.
    de los sonidos..paso……Gritos………
    Los colores los ponia yo..creo que tengo una joroba..jajjajajaj
    Una paleta de colores en la espalda.
    Y los sabores…………???????
    sabor a mi.
    beso
    leni

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