La ardilla y el mar

 

Érase una vez…

…una ardilla (llamada Ecureil) que vivía en un frondoso bosque junto a un acantilado. El bosque era muy hermoso y estaba lleno de árboles con suculentos frutos. La ardilla era muy feliz allí porque tenía todo lo que deseaba: alimento todo el año, buenos amigos con quien jugar, una madriguera en el hueco de un árbol donde dormir a gusto por mas noches y ningún enemigo que le pudiera hacer daño. La ardilla se veía muy bella con su pelo suave y marrón, su cola grande y hermosa y sus ojos negros y vivos. Porque ella veía que otros animales eran menos agraciados o tenían enemigos como los murciélagos o los ratones que también vivían en su bosque.

Y pasaban los días y los años y la ardilla vivía feliz. Y era feliz porque no conocía ningún otro mundo y, para ella, su mundo era  pues el mejor.

Un día la ardilla llegó al extremo del bosque y, desde acantilado, contempló extasiada la belleza de mar, inmenso, azul, brillante, con pequeñas olas rizadas de espuma blanca.

Quiso Ecureil contemplar el mar de cerca y bajó con gran dificultad por el acantilado, agarrándose a los arbustos, exponiéndose al peligro de caer, hasta llegar a la base, junto al agua.

El mar allí era de un agua muy transparente y la ardilla, pudo ver como multitud de pequeños peces nadaban en una especie de baile ininterrumpido. Había peces de todos los tamaños: desde minúsculos hasta gigantescos, y todos los colores colores: verdes, rojos, amarillos. Tambien los había de distintas formas: largos y delgados, planos, redondos,etc.

Y, desde entonces, la ardilla bajaba todos los días a contemplar esas maravillosas criaturas, hasta entonces nunca vistas por ella.

Entonces pensó que esos seres, los peces, eran mas bellos que ella, y que además vivían en un mundo mas bonito que su bosque. Y Ecureil comenzó a pensar que su mundo no era tan paradisíaco, realmente su bosque ya no le parecía tan bonito como el mar, poblado de aquellos seres de colores alegres y radiantes….

Y entonces Ecureil comenzó a estar triste. Porque deseaba pertenecer a ese mundo del mar. Realmente, cada vez que estaba junto al mar, era feliz de ver aquella belleza pero a la vez, era desgraciado por no formar parte de ella.

Y un buen día tuvo una idea: Si los peces eran felices en el mar, el podría transformarse en pez también y vivir como ellos. Sin pensarlo mas, recogió los mejores y mas bellas flores del bosque y se las adhirió  sobre su cuerpo. Puso ,además sobre su espalda y patas, hermosas hojas verdes a manera de aletas. ¡Ya era un bonito pez!.

Nervioso abandonó el bosque, bajó por el acantilado y llegó al mar. Observó de nuevo maravillado tanta belleza, aquellos peces de colores bailando en una sinfonía eterna al compás de las olas.

Sin pensarlo mas, Ecureil se lanzó al agua. Notó al instante una sensación muy desagradable porque, a medida que el agua penetraba en su pelo sentía un golpe helado en su piel como si multitud de alfileres lo pincharan. Su piel mojada le hizo además enormemente lento y pesado. Entonces, ya completamente sumergido, abrió su boca para respirar, cuando de pronto, una masa de agua salada el inundó los pulmones…

Intentó, desesperado salir a la superficie, pero el frío, lo pesado de su cuerpo y la asfixia se lo impedían. Se agitó dentro del agua con desesperación, observando además como los peces, asustados huían…

Desesperado consiguió agarrarse a una roca y salir del agua extenuado pero vivo.

Y entonces Ecureil cayó en la cuenta de que no todo era belleza en el mar. Que ese medio tenía sus peligros y valoró de verdad si vida y su bosque.

Y colorín colorado….

 

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4 respuestas a La ardilla y el mar

  1. ANTONIA dijo:

    Cualquier medio tiene su belleza  como sus riesgos, hay que saber sacar lo mejor del medio donde nos toca vivir y aprender enfrentar sus riesgos. Los de nuestro entorno complementan al nuestro podemos disfrutarlos  sabiendo cual es nuestra identidad y nunca escondiéndola ni disfrazándola.  
    Manuela seria muy feliz con este cuento y seguro que con tu permiso lo colgaría en su evento, ¿Por qué?….   Muy hermoso este cuento y muy didáctico, me encantan los cuentos. Un besote Antoñi
     

  2. abrill dijo:

    Y es que ……No hay que salir del habitat
    Anda cuentame un cuento !!estoy en TORTOSA
    RECORDANDO ..al Caballero Andaluz que a la sombra de una http://lap.uab.cat/plantes/img_plantes/grans/Morera_blanca_(flor).jpg
    me relataba bellos cuentos ….
    Una canción para no olvidar

    Que el dia sea bonito para ti …mi CABALLERO ANDALUZ
     

  3. Unknown dijo:

    Pués yo es que creo que una ardilla no puede vivir en el mar..
    No pertenece a él…
    Iguál que un pez no puede vivir en el bosque…
    Aunque pienso que nunca sepertenece del todo a un sitio.
    Que tu lugar en el mundo es aquél del que nunca quieres marcharte.
    Creo que este cuento tiene varias moralejas.
    Nunca hay que desear lo imposible.
    "Ecureil"…Me pregunto si tiene algún significado.
    Un beso
    Leni
     

  4. Ascension dijo:

    Siempre me gustaron mucho los cuentos. Besos Sensi

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