No hay flores en su tumba

 

Cecilia, al verse embarazada se asustó. Habló con el padre de la futura criatura pero este no quiso saber nada. Avergonzada porque en ese pequeño pueblo de La Mancha la gente era muy chapada a la antigua, hizo la maleta y marchó a Madrid. Tuvo suerte porque casi de inmediato encontró un puesto de portera en un vetusto edificio de la calle Velázquez merced a la recomendación de don Prudencio, el párroco del pueblo que le recomendó cambiar de aires.

Y así nació, Apolonio, un niño prematuro en el que su madre se dejó media vida para criarlo porque era de natural enfermizo. Creció Apolonio, enjuto y con poco ánimo, con visitas continuas la médico, entre ellas al oculista porque para colmo de los males era muy miope. Pero el chico tenia la virtud de ser muy trabajador y pronto empezó a ayudar a su madre en al portería y a sacar una muy buenas notas en el colegio público del barrio a donde acudía. La madre ilusionada cuando su Poli acabó e COU, dedicó todos sus esfuerzos en educar al niño. Así que se matriculó en la Universidad Autónoma y en cinco años se licenció en Ciencias Económicas.

Apolonio tuvo suerte, porque quedó exento de la mili por la vista y casi de inmediato se colocó en una entidad financiera multinacional. Y allí empezó su trabajo de hormiguita, desde un puesto de becario, compatibilizando con clases de inglés y un máster en comercio exterior. Poli siempre fue un chico huraño y muy tímido. en el colegio nunca tuvo amigos y tampoco en la universidad, donde pasaba el día estudiando. Se dedicó en cuerpo y alma a su trabajo. Todo lo que le pedía lo hacía no importándole salir muy tarde o trabajar los fines de semana. A fin de cuentas Apolonio no tenía vida privada y vivía volcado en su trabajo y mas aun cuando a los tres años de su vida laboral su madre murió de un repentino cáncer de hígado.

La vida de Apolonio se redujo entonces al trabajo. Se levantaba a las seis de la mañana para llegar el transporte público a las ocho a su trabajo. Apolonio nunca se sacó el carnet de conducir porque según decía, no veía bien. Solía acabar mas tarde de las veinte horas por lo que llegaba a su casa a las  veintidós, cenaba y se acostaba, no sin antes leer la gaceta de los Negocios su única afición. Los fines de semana le angustiaban por lo que siempre llevaba trabajo a casa para no sentirse solo.

Y Apolonio ascendió en su trabajo. Ganaba ya un buen sueldo por lo que fue amasando un pequeño capital que colocó en inversiones de su propia empresa. Lo pasaba muy mal en las fiestas del a empresa porque no sabía divertirse. muchas chicas lo incomodaban poniéndolo colorado porque el era muy tímido. Además se sentía feo e inseguro de si mismo. Jamás tuvo una relación de pareja. Lo mas osado que hizo fue ir un sábado a un burdel y fue tal su nerviosismo que no consumó el acto sexual.

Un día Apolonio no acudió la trabajo. Al día siguiente su jefe, alarmado, lo llamó la móvil pero este no respondía. En Recursos Humanos localizaron su domicilio y fueron a buscarle. Los bomberos tuvieron que tirar la puerta abajo encontrándose con que Apolonio yacía inmóvil en su cama. Los médicos certificaron muerte por infarto.

Al entierro de Apolonio no fue nadie. La empresa pagó los gastos mientras se buscaba un heredero para sus bienes. Un correo electrónico anunció de forma fría a los empleados la muerte de Apolonio. Entre todos mandaron un ramo de flores al tanatorio. Todos pusieron alguna excusa para no acudir al cementerio.

En cada aniversario de la muerte de Apolonio, nadie lleva flores a su tumba.

( Todo parecido a la realidad es pura coincidencia, pero esta historia estoy seguro que se ha repetido muchas veces).

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17 respuestas a No hay flores en su tumba

  1. Mª JOSE dijo:

    NO HE PODIDO EVITAR EL DEJAR UN MENSAJE A ESTA HISTORIA QUE DE FICTICIA TIENE POCO.SEGURO QUE HAY MUCHOS MAS APOLONIOS DE LO QUE IMAGINAMOS.LO PEOR QUE LE PUEDE PASAR A UNA PERSONA ES ENCONTRASE SOLA,SIN AMIGOS A LOS QUE RECURRIR..Y MORIR EN LA MAS ABSOLUTA FALTA DE AMISTAD.ME APENO TU ENTRADA…ME RECUERDA A CIERTO APOLONIO QUE HACE DOS MESES DEJO ESTE MUNDO EN LAS MISMAS CONDICIONES QUE EL DE TU HISTORIA.ME DUELE EL ALMA SOLO DE PENSARLO.
    PRECIOSA TU ENTRADA Y TAN REAL QUE ME DUELE EL ALMA DE PENSAR EN AQUELLA PERSONA QUE MURIO COMO TU PERSONAJE.
    UN SALUDO ERAI

  2. maitea maitane . dijo:

    PEDRO TU SABES BIEN QUE EXISTEN MUCHOS APOLONIOS EN LA VIDA REAL , SIN IR MAS LEJOS AYER ENCONTRARON LOS RESTOS DE UN APOLONIO QUE VIVIO SOLO CON SUS PERROS DURANTE AÑOS Y NADIE HA RECLAMADO LO QUE QUEDO DE ELLOS QUE NO SE COMIERON LOS PERROS , DESGRACIADAMENTE PARA NOSOTROS CADA VEZ MAS LAS PERSONAS DEBEMOS ACOSTUMBRARNOS A LA SOLEDAD , ES MUY TRISTE PENSAR  QUE HAY MUCHA GENTE QUE NO LE INTERESA SABER DE NINGUN APOLONIO QUE PUEDA INCOMODARLE LA VIDA , POR UNA CAUSA U OTRA ESTAMOS CONDENADOS A VER DIA A DIA ESTOS CASOS Y SENTIR VERGUENZA AJENA …TRISTE , PERO REAL AMIGO MIO . UN ABRAZO PEDRO Y CUIDATE MUCHO ….MAITEA .

  3. Perla dijo:

    Que historia tan triste. Es una pena que realmente hayan muchas personas viviendo esa situaciòn. Tanta soledad no tiene sentido. La vida es para disfrutarla y vivirla compartiendo con las personas que se hayan a nuestro lado. Apolonio, por su timidez no tuvo ocasiòn de sentir una mano amiga y un apoyo incondicional. Esta historia nos lleva a reflexionar de lo más hermoso que tenemos. Gracias amigo, por compartirla.Un gran abrazo.

  4. Estrella dijo:

    Esta vez no puedo añadir crítica ácida ¿me estaré volviendo humana? Pero ese hacinamiento en bloques de pisos no conlleva cierto aislamiento???  Cada vez hay más casos de personas solitarias que desaparecen sin dejar rastro y sin que a nadie le importe aparentemente. ¿Quién se acordará de nosotros cuando hayamos desaparecido?

  5. Pedro dijo:

    "ese hacinamiento en bloques de pisos"
    Yo me pregunto:¿No existen Apolonios adosistas?

  6. ANTONIA dijo:

    Hay días que es mejor ni siquiera leer…, huy  Pedro!, esto se pega alma, no quiero pensar en cuanto sufrimiento hay en nombre de la soledad, quizá mejor no leer, pero quizá ese es el problema que a nadie le importa, pero a mi el imaginarme que alguien sufre hasta ese nivel, con lo fácil que es decir a mi me importas y me apetece hablar contigo, podemos compartir, seguro que tenemos cosas en común, por que tu eres persona y tienes un corazón que late y siente igual que el mío y no estas solo/a, yo pienso demasiadas veces en personas que sufren de soledad y eso me produce frio, debe ser un mudo oscuro e incierto. Me deja demasiada tristeza este relato por que es demasiado real… un beso

  7. Sol y Luna dijo:

    Aqui la adsista "nember guan"!!!!
    Que digo yo…que pa que discutir si hay Apolonios o no…Yo directamente, voy a tomar la siguiente medida:NO DEJARÉ QUE NINGUN AMIGO,CONOCIDO,FAMILIAR O PERSONA CERCANA,SE SIENTA APOLONIO,NI LO SEA.(y punto pelota…)
     
    Besos desde el Norte de África…
     
    Pepa

  8. Mª JOSE dijo:

    ME ACABO DE DAR CUENTA QUE REPETI DOS VECES SEGUIDAS ME DUELE EL ALMA,NO FUE ERROR,ESTAS HISTORIAS TAN TRISTES ME TOCAN LA FIBRA.POR CIERTO SOL Y LUNA ,VIDA MIA,¿NO ESTAS DE VACACIONES?DEJATE DE TANTO INTENNÉ Y DISFRUTA DE UN OASIS EN EL DESIERTO TU CHICO Y TU X D¡QUIEN PUDIERA!
     

  9. A dijo:

     
    Me parece sumamente triste.
    Es como haber vivido la vida pero sin vivirla.
    Porque la vida es sentir, y parece que Apolonio sentía poco la vida.
    O quizás la sentía demasiado, demasiado muerta.
    Quién sabe? Él no dijo nunca nada…
     
    Un beso
     
    P
     

  10. Pedro dijo:

    He conocido a mucha gente para los que no hay otra vida que el trabajo. Y lo peligorso es que cuando ascienden quieren obligar a que todo su equipo sea como es él. Son seres anormales, muchos de ellos además son unos déspotas.
    En EE.UU., país tan denostado por ciertos españoles que jamás lo han visitado, pero que siempre van a la cabeza de todo, la dirección de empresas ahora en boga ha sutituido al jefe autoritario por el conciliador que trata de crear un entorno agradable de trabajo, sabiendo que el que es feliz produce mas.  Podeis mirar la central de Google en Europa, creo que en Holanda, en Internet y vereis un entorno de trabjo muy particular.
    Humanizar el trabjo, de eso se trata. Y es que las verdaderas revoluciones no las hacen señores malencarados  voceras, barbudos y vestidos de caqui o de rojo, sino que se gestan en los departamentos de las universidades y en los centros de investigación.

  11. Embruxo dijo:

    pues sí
    puede que haya por ahí infinidad de apolonios
    por desgracia para ellos
    un abrazo

  12. Montserrat dijo:

    Pues a mí, este apolonio me parece más desgraciado que déspota. Diría que se parece más al tipo de persona que a causa del ambiente y de las circunstancias que le han rodeado en la primera etapa de su vida, se ha convertido en un ser infeliz, cobarde y asocial, que sólo se siente seguro con aquello que sabe hacer bien: su trabajo. Existen personas así, cierto, pero yo no culparía tanto a las empresas sinó a ellos mismos y a sus circunstancias.
    Caramba, Pedro, parece que últimamente nos hayamos puesto todos de acuerdo para tratar temas tristes…!

  13. leni dijo:

    No hay flores en su tumba.
    Porque no hubo flores en su vida.
    Esa para mí es la verdadera tristeza.
    Ni siquiera una pequeña plantita en su enorme despacho de diseño.
    Estoy de acuerdo contigo en humanizar el trabajo.
    Aunque ¿Como humanizar a los trabajadores?..
    Ellos llegan de una historía..
    Sien esa historía hay flores..Serán mas humanos ..seguro.
    Que triste¡¡¡¡
    (Y que yo creo que si se escarva al lado de la cruz..podría crecer algo!!) A lo mejor
    así Apolonio se humaniza…se angeliza…
    Beso
    Leni
     

  14. ANTONIA dijo:

    Pedro tengo algo que añadir aquí y lo hago por que no estoy de acuerdo en algo, las personas cuando no saben expresar sentimientos, la mayoría de las veces,  es por que jamás vivieron acompañados  de ellos. Los sentimientos son semillas que están en nuestro corazón, si no brotan es por que los jardineros encargados de ese corazón, jamás se preocuparon de sus semillas y solo aprendió a ser una maquina que solo sabía trabajar y no sabía sentir de tal manera que ese corazón un buen día dejo de latir, por que también olvido la verdadera esencia de la vida, que es amar… besos

  15. Sol y Luna dijo:

    Creo que ayer no entendí del todo bien tu relato,o eso creo despues de leer el resto de comentarios…Pense que llamabas Apolonio a todas las personas que hay ahora que viven en la mas absoluta soledad y que ademas mueren solos  e incluso pasan varios dias hasta que alguien descubre su cadaver; por eso te decía que no dejaria que nadie cercano a mi se sintiera Apolonio, no quiero que se sientan asi,y si eso ocurre y se me pasa por alto ,es por puro despiste,pero no por gusto.En fin, mañana mas descansada y en mejores condiciones,leere de nuevo el texto…Un beso
     
    Pepa
     

  16. Caro dijo:

    Siendo una deliciosa tarde, leo vuestro mensaje y blog…  la maldad y la soledad, compatibles? que más podría esperarse Apolonio, sino es que su vacío corazón se paralice.  Profunda es la tristeza que destila esta lectura, es posible que tengais tanto vacío en vuestra vida? No lo pregunto por vosotros, sino por todos aquellos…

  17. leni dijo:

    Apolonios adosistas¡¡¡jajajaj
    yo creo que si…no??
    beso
    Leni

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