El gato

La anciana se mecía lentamente mientras su sombra era
proyectada en la pared con la ilusión de ser una forma viva debido al
movimiento de las llamas en la chimenea. Sobre un almohadón junto a ella un
enorme gato leonado la miraba con ojos melancólicos.

Sola en aquel viejo caserón en plenas Alpujarras, en un
lugar desolado y frío donde era frecuente quedar aislado por la nieve en
invierno.

El gato era su única compañía. Apareció un día, no se sabe
de donde, delgado y aterido de frío. Ella lo alimentó y se recuperó rápidamente.
Fue su consuelo durante aquellos duros meses posteriores al fallecimiento de su
marido que la dejaron sola en el mundo al no tener ni hijos ni parientes
cercanos.

El gato era un animal demasiado metódico. Dormía junto a la
cama de ella para luego pedir el desayuno emitiendo pequeños miaus. Luego la acompañaba
en la cocina mientras ella preparaba la comida. A media tarde la anciana se
echaba un rato y el gato desaparecía hasta que al llegar el crepúsculo volvía a paso
lento, con aire triste a refugiarse en los brazos de ella.

Aquel día de los difuntos, la anciana se arregló y con un
ramo de flores se acercó al pequeño cementerio situado a un largo paso, junto
al pueblo ya abandonado. El césped del camino estaba perlado con gotas de rocío,
dando un aspecto como de ml gotas de cristla que relucían en el sol de
invierno. Movió la cancela de la entrada la cual chirrrió y caminó por el sendero,
rodeada de pequeñas tumbas sobre el suelo. Al final a la derecha estaba la de
su marido, cubierta con una losa de mármol gris. Y allí lo vio, enorme, echado
sobre la losa, mirándola. Y cayó en la cuenta el por qué su gato estaba ausente
de casa todas las tardes.

Dejó las flores sobre la tumba y, arrodillada rezó un buen
rato. Luego tomó al gato en brazos y lo llevó a casa abrazándolo, mientras este
ronroneaba.

Y pensó que había recibido un
regalo divino y que quizás ese gato era algo mas.

Y ya nunca mas se sintió sola.

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9 respuestas a El gato

  1. A dijo:

    Algo más…Qué misterioso!Desde luego, un animal de compañía es un regalo divino, aunque sea un gato, jajajaja!Un besoÄfrica

  2. rosa dijo:

    Bella historia.Un bico enorme

  3. Chus dijo:

    Qué gonito…

  4. ANTONIA dijo:

    Sin duda un excelente relato, por alguna razón me ha sobrecogido, será que los gatos siempre fueron mi debilidad. Son muy salvajes, bastante menos domesticables que los perros, sin embargo pueden ser dignos compañeros y amigos si se les sabe respetar su libertad y su instinto natural…. Quiero destacar otra apreciación, el alma del animal. Alma menor que la del ser humano para algunos, no sé si es verdad, creo que lo que sí es, es mucho más pura e intuitiva y existen historias como esta, amparadas en la leyenda por no encontrar una explicación… Besos, Antoñi

  5. tuliette dijo:

    las sorpresas que dan los gatos. Un beso

  6. Mimi dijo:

    Yo le quitaría esa frase final, porque es una conclusión que saca el lectorcuando encuentra al gato y lo asevera al verlo sobre la lápida, para mí resulta redundante (¡Ay, qué tikismikis!, con tu permiso Pedro)Un abrazote.

  7. pako dijo:

    MIRA LA NETA NO TE ALUCINES Y CONTACTAME YA QUE YO SI TE CREOOOOO OKKKK

  8. Cristina dijo:

    Me ha parecido un relato muy bonito. A mí también me gusta escribir relatos. Aunque yo no escribo solo de ese tipo. Escribo alegres, de princesas, de miedo, etc.Sigue practicando, que lo haces genial.

  9. Anónimo dijo:

    Me ha hecho acordar a otro cuento de similares caracterìsticas..en tu caso el gato vino a paliar la tristeza de la anciana. pero en el mìo…era una mujer muy mala, nadie la queria y ella no tenìa a ningùn Santo devociòn…asì pasaban sus dias,..sola, amargada, hasta que un dìa se la empezò a ver transformada..la culpa habìa sido de un morrongo, que adoptò su casa y todo lo que contenìa, sì incluso a ella , ¿ que paso entonces? que la vieja malvada que no conocia lo que era sentir amor..lo sintiò por ese gato, volviendose cada vez màs buena. Los gatos son capaces de lograr magias impresionantes con las persona…
    un placer leerte Pedro.
    besotes de Alcira..la porteña,la centauro purpura.

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