Un final inesperado ( un cuento de Halloween)

¿Mi vida?, un sinfín de hechos donde abundan más el dolor que el gozo

¿Mis amores?, nunca coincidentes, casi siempre desgraciados

¿Mi trabajo?, demasiado esfuerzo para tan pocas gratificaciones

Yo siempre fui un solitario

Tocado en el corazón

Trabajador incansable

Fracasado en el amor

Soñador de lo imposible

Imbricado de pasión

Romántico trasnochado

Iluso de la ilusión

Si llamaban a mi puerta

Por amor, a la sazón

Mi alma tan destrozada

Siempre respondía: no

Creo que la peor arma de un hombre es usar su cerebro. Sí, porque desarrollando ideas acabas poniendo la meta de tu vida tan alta que nunca vas a encontrar satisfacción en lo que tienes. Y es que la inteligencia es más que un don una desgracia. Estoy seguro que una almeja, una ameba o una cucaracha ni es feliz ni falta que le hace, Tampoco son desgraciados. Todos esos bichos basan su objetivo en encontrar comida para llevar una vida plena y a fe que lo consiguen en altísima proporción. El hombre, en cambio, siempre quiere más, tocar el cielo con las manos y eso es imposible. Si al nacer hubiera podido elegir mi coeficiente de inteligencia hubiera decido ser tonto de remate, pero no fue así incluso me alentaron para que supiera y aprendiera cada día más. Alimentan tu deseo de saber y de querer de forma insaciable y luego la vida se te hace muy cuesta arriba. Se puede desear y obtener un buen coche y una buena casa, por ejemplo, pero hay sueños que nunca se cumplirán porque no se consiguen con dinero.

Casi sin darte cuenta

En alguna ocasión

Sin pasión ni dolor

El amor llama a tu puerta

En sus redes te envuelve

Es algo inesperado

Y sucumbes a él

No lo habrías sospechado

Y aquella chica me cayó simpática. Si, no era de esas que buscan seducirte a toda costa y es por eso que me pilló desprevenido. Porque nadie sabe nunca como llega un amor ni cómo se va. Es más nunca se repite la misma historia salvo en el final. Por eso nunca aprendes para la próxima vez.

Y con grade ilusión

Mi amistad yo le presto

Luego sus ojos y su amor

Hicieron el resto

Y cuando tienes la miel en los labios, te olvidas de que hada hay eterno o casi nada. Crees que las cosas siempre van a ser así, que tú te lo mereces todo. Días de vino y rosas que te acostumbran a vivir en una nube hasta que inesperadamente el castillo encantado se cae en pedazos.

El amor tiene niveles

Y cuando alcanzas la cima

Puede que venga otro amor

Y se sitúe más arriba

Y como dijo el poeta tienes que arrancarte ese amor como se arranca el hierro de una herida la cual sangrará por mucho tiempo. Y eso hice yo cuando me confesó lo que ocurría. Pero en esos momentos no eres tú, tienes una locura transitoria que te impulsa a hacer cosas que no debieras…

Y loco de dolor

A los dos les seguí

A su nido de amor

En aquella casita

Donde ebrios de amor

Se ofrecían mil caricias

El amante abandonado, no solo es un desgraciado sino que puede acabar siendo pátetico en su desesperación.

No se cuanto tiempo estuve sin conocimiento pero cuando me desperté sentí mucho frío y un dolor intenso en la cabeza. Intenté moverme pero no podía. Pensé si todo era un sueño pero no. Veía sobre mi cabeza a unos metros hacia arriba una pequeña luz que durante largos ratos desaparecía.

Yo los quise espiar

Saltándome el seto

Y de bruces caí

En aquel pozo negro

El cuello me partí

Pero no el corazón

Porque ya estaba roto

De sufrir gran dolor

Sentía a veces risas, jadeos y el lenguaje típico de unos amantes. Luego se iluminaba el agujero y por el me llegaba al rostro esas cosas que se pueden imaginar y que expulsamos todos los mortales desde las más bellas mujeres hasta los hombres más feos del planeta.

Porque el amor

Es lo que encierra

Para unos la miel,

Para otros la mierda

Súbitamente noté un cosquilleo en mi frente e imaginé algún tipo de insecto. Poco a poco ese cosquilleo se desarrolló en todo mi cuerpo notando unas tremendas picaduras en mi piel. Quienes fuesen me estaban empezando a devorar. Ni en mis peores pesadillas hubiera imaginado un final tan espantoso y cutre. ¡Yo que soñaba con algún acto heroico por el que fuese recordado!.

Como decía el Romance de la muerte del rey don Rodrigo:

“Ya me come, ya me come,
por do más pecado había.
en derecho al corazón
fuente de mi gran desdicha

Las campanas del cielo
sones hacen de alegría;
las campanas de la tierra
ellas solas se tañían;
el alma del penitente
para los cielos subía”

 

Y sin mis mejores atributos y con las piernas descarnadas, descansé para siempre. Bueno no descansé porque la desgracia persigue a los más desgraciados. Fui condenado a errar de por vida alrededor de la casa no pudiendo jamás entrar en ella.

Cuando despunta el alba

Ella va a trabajar

Y una niebla la envuelve

Dicen que es el fantasma

Porque aun el la quiere:

El amor inmortal.

 

 

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Una respuesta a Un final inesperado ( un cuento de Halloween)

  1. ayora63 dijo:

    Me gusta mucho este estilo de texto, combinar la prosa con el verso, te produce la sensación que de cada texto en prosa se eleva una voz, que le canta, en este caso, es como una queja que brota inconsciente del alma de la voz hablante, como un grito arbitrario, sin control… Luego el final desconcierta, aparece ese lado tan tuyo, y que tan bien dominas de humor satírico, que te deja un sabor muy intenso y al mismo tiempo desangelado, melancólico, con un toque vengativo, siria yo a ese espíritu en errante eternidad, jajajaja…
    Besos

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