La princesa triste

 

Aquellos palacios

Guardan un tesoro

La princesa triste

de cabellos de oro.

Tras tupidas rejas

De aquella ventana

Vive un corazón

Pensando en mañana

Soñando que un día

Los nudos romper

Puedes desea ser libre

Para al fin querer

……………………

……………………

En aquellos prados

Vive un fugitivo

Rompió sus cadenas,

Ya se siente vivo

Y todas las tardes

Al caer el sol

Viaja a los palacios

Buscando a su amor.

Y mira la reja

De aquella ventana

Y sueña con ella

Esperando salga

Y es su mayor sueño

Mirar a esa chica

Decirle :”Te quiero”

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Una respuesta a La princesa triste

  1. Anónimo dijo:

    Dos almas que se intuyen, cada una en su propia cárcel… Hay cárceles que no están hechas de barrotes de hierro, ni de edificios de frió hormigón. Vivir, sin encontrar, sin alcanzar la plenitud, de sentir, de sentirse en el otro, vivir se puede convertir en una odisea de insatisfacción. Pienso en algo así y me produce frió, frió en el alma y lamentablemente es una historia mas común de lo que parece…
    Me quedo con ese “te quiero”, porque son dos palabras que deben decirse mucho, brotando sin premeditación, como suspiro que no se controla, como algo que nace para ver la luz….

    Y no te voy a contar lo que hice una vez con el poema, “la princesa esta triste”. de Rubén Darío, jajajajaja… un sacrilegio en toda regla…
    Besos

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